Inicio > Personales > Mundo acústico

Mundo acústico

Y ahí me encontraba, tumbado bocarriba, contemplando como el rítmico y fresco viento movía ese extraño mundo, como hacía balancear suavemente el cómodo suelo sobre el que me postraba, completamente relajado, mientras me susurraba al oído una suave música, que era, junto al sonido de mi propia respiración, lo único que perturbaba esa paz sonora tan extraña en nuestros días.

La gran densidad hacía mis movimientos más lentos y pausados, la luz casi se podía ver en delgadas líneas subiendo transversalmente hasta llegar al cielo.

Los singulares animalillos volaban lentamente con sus diminutas alas a mi alrededor, muchos de ellos al alcance de mi mano, no pude resistirme una y otra vez a estirar el brazo e intentar tocarlos, pero ellos utilizaban todo su cuerpo para rápidamente alejarse de mi.

Frente a mi se encontraba un cielo de roca de colores tenues cubierto con una vegetación que con su suave movimiento parecía que no dejaba de saludarme, tenía esta roca unos inmóviles animalitos al más puro estilo buscaminas, amenazando con sus púas desde la distancia.

Subí la barbilla para buscar a mis compañeros de viaje a ras de suelo, parecía que se estaban alejando, hundí mis brazos en el suelo, cuyo interior era menos denso, noté como adquirían la velocidad acostumbrada, y al volver a sacarlos la resistencia que tuvieron hizo que me deslizara acercándome al grupo.

Ya activado de nuevo, fuera de mi letargo, decidí dar un salto, cogí aire, cogí impulso, rompí el débil vinculo bucal que me ataba al suelo y me esforcé para adentrarme en el pequeño pasillo que los aplanados animales habían puesto a mi disposición. Tras planear unos segundos, sin perder mi postura de cara al cielo, volví a dejarme caer, volví al suelo que me esperaba con un beso de oxigeno, volví a mi punto de partida, y ahí me encontraba, tumbado bocarriba.

Anuncios
Categorías:Personales
  1. Francisco
    18/08/2008 en 15:00

    Me ha gustado la forma en que nos has transmitido las sensaciones y emociones que vivimos durante aquel viaje submarino.
     
    Cada cual lo siente de una forma diferente. Si nos paramos tanquilamente a contemplarla, la naturaleza nos ofrece un espectaculo de colores, formas y movimientos ante los que no podemos permanecer indiferentes.
     
    Ademas, nos aleja de este mundo antropocentrista en el que nos cuesta ver mas alla de coches, telefonos y euros. A veces se nos olvida somos solo una mas de las especies que habitan este planeta. Millones de años de evolucion (cambio) nos han llevado a una forma de vida que no tiene en cuenta la opinion del resto de seres que nos rodean.
     
    ¿Te has planteado que pensarian aquellos peces cuando miraron hacia arriba y vieron decenas de Homo sapiens ataviados con gafas,tubos y pies sirenizados?
     
    Fran

  2. Unknown
    25/08/2008 en 6:35

    Felicidades por el blog, y por esta entrada. Hasta que no leí el comentario de Fran no me di cuenta de que estabas hablando (pensaba que un sueño como el de la otra entrada, jejeje). Venga un abrazo (y visitad mi blog)

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: